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martes, 21 de julio de 2015




Si tu idea del viaje perfecto es viajar con poco equipaje, en Cancún y la Riviera Maya hay hoteles solo para adultos en donde la desnudez total o parcial es permitida y tolerada. La mayoría de estos hoteles tienen huéspedes con edades entre los 30 y 50 años, obviamente no aceptan niños y su ambiente es cordial, de respeto pero al mismo tiempo con un poco de picardia.

En estos hoteles las mujeres pueden andar en topless tanto en las instalaciones del hotel como en la playa, pero hay lugares donde a hombres y mujeres son algunas veces alentados o tentados a estar totalmente al natural.

Recomendamos visitar estos 5 hoteles a los que puedes llegar únicamente con el bronceador en tu equipaje:


Azulik hotel

Azulik esta ubicado en Tulum, a 3 kilómetros de la zona arqueológica. Es un hotel pensado exclusivamente para el turismo nudista. Se encuentra en una de las playas más hermosas de la Riviera Maya. Tiene 15 villas privadas construidas a lo largo de la playa y con una espectacular vista al mar caribe y están construidas en madera, tienen terrazas privadas y ventanales de techo a piso para admirar la selva que las rodea.



Cabañas Copal

Ubicadas también en Tulum, la ropa es opcional y es para disfrutar al natural. Mochileros o parejas con niños pueden llegar, pero en general el ambiente es de respeto y cordialidad sin ser tan “sexual”.









Desire Resort Spa

Desire Resort and Spa tiene un ambiente de erótico pero con privacidad. Es un hotel solo para adultos de amplio criterio y usar ropa es opcional. Se permite la desnudez total (para este post tomamos la foto con más ropa que encontramos y miren que nos costo trabajo). Si buscas una experiencia en la que cada momento se convierta en toda una erótica aventura este hotel es para ti y tu pareja. El hotel ofrece espectáculos para adultos, es frecuentado por parejas swingers y solo admite parejas hombre-mujer sin inhibiciones. 

Hidden Beach Resort

Parejas, hombres y mujeres solos son bienvenidos en este hotel donde la ropa también es opcional. Es más tradicional (no swingers), y es para gente que gusta de andar sin ropa pero sin meterse en situaciones más complicadas. Se encuentra sobre las playas de Katenah.







Temptation Resort Cancún

Se encuentra en el kilómetro 3.5 de la zona hotelera de Cancún. Aquí acuden parejas y solteros en busca de unas excitantes vacaciones. Manejan un programa de entrenamiento para adultos y solo acepta personas mayores de 21 años. Si quieres conocer o buscar relaciones con otras personas en el Temptation Resort and Spa tendrás opciones, lugares y oportunidades para convivir con los demás. 



No puedo decir que he estado particularmente interesado en los clubes swingers, porque en mi mente están habitados por gente fea, desesperada, flácida, personajes de libros de Michel Houellebecq y rusos mafiosos con dientes de oro y armas.

Pero entonces llegó una oferta de pareja. Ella había estado en un club de swingers unos años antes de conocernos... Me pareció bastante divertido, pero no dije nada en ese momento y me quedé dándole vueltas al asunto. Unos días más tarde, un fin de semana, estábamos en un club bebiendo con algunos de mis amigos. Alrededor de las tres de la mañana, me incliné y le susurré al oído: "creo que ahora es el momento adecuado, vamos al swinger".


Dejamos a nuestros amigos sin dar muchas explicaciones y nos montamos al carro. 20 kilómetros más tarde, estábamos en las montañas a las afueras de la cuidad, ​​buscando parqueadero afuera de una mansión. Mientras caminábamos a la entrada, un hombre bien vestido, de unos 40 años salió de la puerta en compañía de dos mujeres muy arregladas, lo que me hizo dudar de si estaba vestido acorde a la situación en comparación con el resto de personas en el club. Definitivamente parecía un perro chandoso. La mujer glamorosa que nos saludó muy cortés explicó que mi pantaloneta estaba totalmente en contra del código de vestimenta, pero ya que era mi primera vez, solo por esta vez, estaban dispuestos a dejarme entrar.

La entrada cuesta alrededor de 70 euros e incluye cuatro bebidas. Los hombres solo pueden entrar con pareja, las mujeres pueden ir solas o acompañadas. Nos dieron un recorrido por las diferentes habitaciones, las cuales incluían una discoteca (llena de gente desnuda), una piscina (también llena de gente desnuda, pero que no probamos porque mi novia odiaba la idea de todo el esperma nadando en el agua), varios dormitorios dobles, una sala de cine (con porno, por supuesto) y una terraza (que supuse sería la parte chill). Las reglas eran claras: debías dejar todas las pertenencias en la entrada, donde te darían una toalla y unas sandalias, y la pareja no debía separarse.




Después de hacer esto bebimos un poco de whiskey y caminamos mirando lo que pasaba a nuestro alrededor, en un intento por entender a las personas y el ambiente. Finalmente, decidimos ir a una de las habitaciones. Encontramos un lugar semi oscuro, en el que unas 20 personas participaban en diversas actividades sexuales. Encontramos una esquina y empezamos a calentarnos. No pasó mucho tiempo antes de que otros se unieran, y al cabo de unos pocos minutos ya éramos muchos.

Las reglas, como dije antes, habían sido claras desde el principio: siempre había que pedir permiso a la pareja para participar, ya fuera de manera expresa o implícita, teniendo en cuenta que "no" definitivamente significa que no. Pero, por supuesto, una vez que te adentras en este juego el "no" no está en el vocabulario de muchas personas. Con un gesto inconfundible, un chico me pidió permiso para estar más cerca de mi chica. Antes de que pudiera recordar la obligación de usar un condón, él me mostró que ya tenía uno en la mano. Se lo puso y cuando la penetró, le empuje la cara a mi chica para que me la chupara.

Luego nos perdimos un poco, yo me involucré con otras dos chicas que había por ahí, y mi pareja hizo lo suyo. Después la encontré en otra habitación: ella estaba chupándosela a otro tipo, así que comencé a lamerle el coño mientras muchas otras manos la tocaban. Después de un potente orgasmo, se puso de pie, bebió más whiskey y habló con un chico que le contó que él solía aguantar la eyaculación hasta el final de la noche, pero que con ella había sido muy difícil. Yo escuchaba mientras recibía sexo oral de una absoluta desconocida.





Fuimos a tomar un descanso en la terraza. Fumamos y hablamos con algunas parejas de diversos temas, al pasar varios minutos  nos fuimos para el cine, donde tuvimos relaciones sexuales con otra pareja. Nunca intercambiamos palabras con ellos, pero nos entendíamos fácilmente. Parte de la diversión es observar y, sobre todo, exhibirse. Cuando terminamos ese polvo paseamos un poco más por el lugar y decidimos irnos. Volvimos contentos a casa, era ya de día. Seguíamos excitados, así que lo hicimos una vez más mientras fumábamos y conversábamos sobre la experiencia.

Tal vez en otro contexto no me hubieran atraído las personas que conocí esa noche, pero tampoco había nadie repugnante. Había personas jóvenes y gente más mayor, cuerpos atléticos y cuerpos poco agradables. En cualquier caso, eso no es lo importante allí. Lo realmente interesante de la experiencia fue la conexión puramente sexual entre completos extraños, que también es una gran manera para que una pareja supere los celos. Tienes que devolver la pelota y usar el deseo sexual de los demás para tu beneficio. Sí no puedes superar los celos, deberías unirte.